El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) encara dificultades para consolidar alianzas de cara a las elecciones de 2028, en medio de su proceso interno para definir candidatura presidencial y método de selección.
La organización ha reiterado que no cederá su fuerza política a otros partidos, postura reafirmada por su presidente, Danilo Medina, lo que limita opciones de pactos tradicionales. En ese contexto, el PLD apuesta a que otras fuerzas respalden su candidatura, aunque aún no logra acuerdos concretos.
El panorama contrasta con años anteriores, cuando lideraba amplias coaliciones como el “Bloque Progresista”. Sin embargo, divisiones internas y la salida de aliados han reducido su respaldo político.
Tras los resultados de 2024, donde quedó como tercera fuerza, el partido enfrenta el reto de reorganizarse, definir liderazgo y reconstruir alianzas en un escenario electoral cada vez más competitivo.