La creciente disposición de aspirantes presidenciales de distintos partidos a participar en debates públicos abre la posibilidad de que este tipo de encuentros se conviertan en una práctica habitual dentro del calendario político dominicano. Organizaciones de la sociedad civil y analistas consideran que estos espacios contribuyen a fortalecer la democracia al permitir que la ciudadanía compare propuestas, liderazgo y capacidad de los aspirantes.
La politóloga Rosario Espinal señaló que, aunque los debates suelen tener un impacto limitado en la intención de voto, representan una herramienta importante para elevar la calidad de la discusión política y fomentar una cultura de mayor rendición de cuentas entre quienes aspiran a cargos de elección popular.
En las últimas semanas, varios aspirantes presidenciales del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han confirmado su participación en RD Debates, una iniciativa organizada por el Consejo de Desarrollo Económico y Social de Santo Domingo (CODESSD). El proyecto busca ofrecer a los ciudadanos un espacio para conocer y contrastar las propuestas de los precandidatos antes del inicio formal de la campaña electoral.
Especialistas consultados consideran que la continuidad de este tipo de ejercicios dependerá de la voluntad de los partidos políticos y de la aceptación ciudadana. Si logran consolidarse, los debates podrían convertirse en una tradición electoral que fortalezca la transparencia, incentive el voto informado y eleve el nivel del debate público en los procesos electorales venideros.