El presidente Luis Abinader, recientemente escogido como presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tendrá dos funciones diferenciadas dentro de la organización de cara al proceso electoral de 2028.
De acuerdo con el análisis publicado por El Caribe, durante el proceso interno para seleccionar las candidaturas, Abinader deberá mantener una posición de neutralidad y garantizar condiciones de equidad entre los distintos aspirantes presidenciales del partido.
Una vez concluida esa etapa y definida la candidatura presidencial, su papel cambiará hacia una participación más activa en la promoción de los candidatos del PRM y en la estrategia electoral de la organización.
La nueva responsabilidad de Abinader al frente del partido se produce en un momento en que el PRM comienza a organizarse para el próximo ciclo electoral, mientras diferentes dirigentes desarrollan proyectos y buscan posicionarse internamente.
El reto para el mandatario será, por un lado, preservar la unidad y la imparcialidad durante la competencia interna y, posteriormente, contribuir a articular al partido alrededor de las candidaturas escogidas para las elecciones de 2028.
La dirección del PRM inicia así una nueva etapa bajo el liderazgo de Abinader, con énfasis en la cohesión interna y la preparación electoral.