El presidente Luis Abinader asumió formalmente la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), desde donde tendrá el reto de conducir a la organización oficialista hacia las elecciones de 2028.
Durante el acto de juramentación, Abinader aseguró que no asumió la dirección del partido para imponer un sucesor o sucesora, sino para contribuir al fortalecimiento de la organización y garantizar que el proceso de selección de las futuras candidaturas se desarrolle de manera democrática.
“No vine para imponer un heredero o heredera”, afirmó el mandatario, en momentos en que dentro del PRM comienzan a tomar fuerza distintas figuras con aspiraciones presidenciales.
Abinader también llamó a preservar la unidad partidaria y destacó la necesidad de mantener un partido abierto a la sociedad, con capacidad para continuar creciendo y conectar con las nuevas generaciones.
La nueva dirección del PRM enfrenta como uno de sus principales desafíos mantener la cohesión interna mientras se aproxima la definición de las candidaturas para 2028, proceso en el que Abinader tendrá un papel relevante como presidente de la organización.
La juramentación marca una nueva etapa para el partido oficialista, que buscará mantenerse en el poder más allá del actual gobierno.