La consulta presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), convocada para el 18 de octubre, enfrenta dificultades derivadas de las diferencias internas entre los aspirantes y los cuestionamientos legales presentados contra el proceso.
Las disputas se han concentrado en aspectos relacionados con el padrón de participantes, las reglas de la consulta y la forma en que debe desarrollarse el mecanismo escogido por la organización para medir la simpatía de sus aspirantes presidenciales.
A estas diferencias se sumaron recursos presentados ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), que han mantenido bajo discusión la legalidad de la convocatoria. Aunque algunas acciones han sido rechazadas o retiradas, todavía existen cuestionamientos pendientes relacionados con el proceso.
La situación también ha provocado pronunciamientos entre los equipos de los aspirantes, evidenciando diferencias sobre las condiciones en que debe realizarse la jornada.
El PLD ha continuado con los preparativos de la consulta, mientras su comisión organizadora trabaja en la definición de las orientaciones y procedimientos que deberán aplicar los participantes.
El proceso, que inicialmente reunió a varios dirigentes interesados en la candidatura presidencial, ha experimentado además retiros y movimientos de respaldo entre los aspirantes.