El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) enfrenta una nueva etapa de tensiones internas en torno a la definición de su candidatura presidencial para las elecciones de 2028, situación que ha generado comparaciones con la crisis que provocó la división de la organización en 2019.
Las diferencias actuales se intensificaron alrededor de la consulta presidencial que había sido programada para el 18 de octubre y posteriormente suspendida por la Comisión Nacional de Asuntos Presidenciales (CONAP-2026).
Francisco Javier García cuestionó públicamente decisiones de la comisión organizadora y reclamó mayor participación de los aspirantes en asuntos relacionados con el proceso. Francisco Domínguez Brito también manifestó que los aspirantes no fueron consultados antes de conocer la suspensión de la consulta.
El PLD, por su parte, informó que la escogencia de su candidatura presidencial se realizará dentro de los plazos establecidos por la legislación electoral y bajo el arbitraje de la Junta Central Electoral (JCE).
La situación ocurre siete años después de la crisis interna que terminó con la salida de dirigentes encabezados por Leonel Fernández y posteriormente dio paso a la creación de Fuerza del Pueblo.
Con la consulta suspendida, el PLD enfrenta ahora el reto de encaminar su proceso presidencial y preservar la unidad interna de cara al ciclo electoral de 2028.