El proceso de consulta interna que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) proyectaba realizar para identificar a su principal aspirante presidencial enfrenta un escenario de incertidumbre tras las decisiones de los órganos electorales y las diferencias surgidas dentro de la organización sobre el mecanismo de selección.
Uno de los principales obstáculos es la resolución de la Junta Central Electoral (JCE), que declaró improcedente la consulta por considerar que constituye un mecanismo anticipado de selección de candidaturas fuera de los plazos establecidos por la legislación electoral. A esto se suman los recursos interpuestos ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), que mantienen el tema en el ámbito judicial.
El panorama también ha puesto de manifiesto diferencias entre dirigentes del partido respecto a la conveniencia y legalidad de la consulta. Mientras algunos sectores defienden la necesidad de identificar con anticipación una figura que unifique al PLD, otros sostienen que el proceso debe ajustarse estrictamente a los plazos y procedimientos previstos en las leyes electorales.
Estas dificultades obligan a la dirección peledeísta a evaluar alternativas para definir su estrategia de cara a la escogencia de su candidatura presidencial para 2028, procurando mantener la cohesión interna y cumplir con las disposiciones legales vigentes. El desarrollo de este proceso será determinante para la organización en los próximos meses, en momentos en que los distintos aspirantes continúan fortaleciendo sus estructuras políticas y territoriales.